Disfunción eréctil: el mal más temido por los hombres

Entre las muchas enfermedades que pueden aquejar a los hombres, existe una en específico que además de ser exclusiva en ellos, también les ocasiona consecuencias psicológicas más allá que los propios efectos físicos.

Hablamos de la disfunción eréctil (DE). Esta enfermedad se trata de la incapacidad constante que tiene el hombre de conseguir una erección con normalidad que le permita tener relaciones sexuales satisfactorias.

Una manera de llamar esta enfermedad popularmente es “impotencia”, sin embargo, ya que dicho término conlleva otra serie de problemas como la dificultad para tener relaciones sexuales o para la reproducción –causadas por inconvenientes con la eyaculación o falta de deseo sexual-, los expertos en materia de sexología concuerdan en que el nombre de disfunción eréctil es mucho más propicio debido a que no representa un calificativo o perjuicio al hombre que lo padece.

La disfunción eréctil es un malestar que puede afectar hasta la mitad de hombres, en promedio, de 40 a 70 años de edad, por lo que se puede decir que es una enfermedad que se ve con regularidad.

A pesar de esto, este tema no es hablado tan abiertamente por los pacientes que conllevan esta condición, se debe principalmente a que en el hombre el desempeño sexual óptimo es un tema importante para su realización personal y el desenvolvimiento en su entorno.

Padecer esta enfermedad puede llevar a los individuos a bajar su autoestima, retraerse, deprimirse y a afectar sus relaciones interpersonales.

Este tabú ha permitido que muchos hombres se abstengan de buscar ayuda abiertamente a esta situación.

Causas de la DE

Dependiendo de la edad de los hombres, la disfunción eréctil se puede presentar por diferentes causas.

En los más mayores, este padecimiento tiene una razón física. Tales como una enfermedad distinta, alguna lesión o efectos secundarios causados por la ingesta de algún medicamento.

Cualquier trastorno que sea capaz de producir una lesión en los nervios o perjudique el flujo sanguíneo en el pene puede causar disfunción eréctil.

Además, las estadísticas de hombres con DE aumentan según la edad. Por ejemplo, aproximadamente el 5% de hombres con 40 años de edad y el 15 o 25% con 60 años padecen la dolencia.

A pesar de esto, la disfunción eréctil no es una condición inevitable cuando se llega a la etapa de envejecimiento.

Esta afección se puede presentar cuando la secuencia de eventos que producen una erección es interrumpida. Esta secuencia incluye los distintos impulsos nerviosos en el cerebro, en la columna vertebral y en la zona que se encuentra en torno al pene, así como también las respuestas que dan los músculos, las venas, arterias y tejidos fibrosos que se ubican en los cuerpos cavernosos del miembro masculino o a su alrededor.

El daño a los nervios, arterias, a los músculos lisos y a los tejidos fibrosos es la causa más común por la que se da la disfunción eréctil, esto como consecuencia de alguna otra enfermedad.

Algunas de estas enfermedades pueden ser la diabetes, el alcoholismo crónico, los problemas nefríticos, la esclerosis múltiple, la psoriasis, enfermedades neurológicas o vasculares y la arteriosclerosis, y se traducen en casi el 70% de las causales responsables de producir disfunción eréctil.

Un aproximado del 35 a 50% de los hombres que padecen de diabetes sufren DE.

Por otra parte, las cirugías en el área de la próstata que ocasione alguna lesión nerviosa puede desencadenar la DE, así como cualquier otro daño en dicha área propiciado por alguna otra razón.

Los medicamentos, en ciertos casos conocidos comúnmente, también pueden ser causa para sufrir la enfermedad. Fármacos para padecimientos como presión arterial, antidepresivos, tranquilizantes, antihistamínicos, cimetidina y supresores del apetito.

En algunos casos, problemas que afecten emocional o psicológicamente también puede provocar disfunción eréctil. El estrés, la depresión, la baja autoestima, el miedo a no poder desempeñarse bien sexualmente, la ansiedad o la culpa son algunos de ellos.

Consumir drogas o alcohol de manera excesiva, al igual que el alto empleo de tabaco, que permitan que el flujo sanguíneo en las venas y arterias no vayan bien pueden ocasionar los efectos de la DE. Asimismo un bajo índice de testosterona en el organismo también puede ser causal.

DE en la juventud

Aunque algunas publicidades de fármacos especiales para el tratamiento de la disfunción eréctil muestren que este es un problema que se reserva en los adultos mayores, esto no es así.

Actualmente, son muchos los jóvenes menores a los 40 años de edad que también han presentado los síntomas de la DE. Según estudios, el 26% de los hombres menores a dicha edad han tenido o experimentado disfunción eréctil en algún momento.

Algunas de las causas comúnmente vistas en adultos mayores también pueden aparecer en los jóvenes.

Por ejemplo, en individuos que se encuentran entre los 20 y 30 años de edad pueden padecer de DE debido a estrés o ansiedad. De hecho, la mayoría de los casos que se presentan a esta edad son debido a problemas psicológicos. Según expertos, la vida sexual de los hombres jóvenes está llena de tensión o ansiedad debido a que se preocupan demasiado por tener un buen desempeño o impresionar a su pareja.

Por otra parte, otros factores que pueden influir es el montar bicicleta excesivamente, no quiere decir que por ser un ciclista profesional se sufrirá de esto, sino que al montar mucho y sentir constantemente entumecimiento puede generar problemas a futuro.

Además, también intervienen el consumo de alcohol en grandes cantidades y constantemente, el uso de drogas recreacionales, la obesidad o el sobrepeso, tratamientos para el cáncer u otras enfermedades, medicinas para el resfriado o gripe, diabetes o hipertensión. Todas estas causas dependerán reservadamente del paciente, de sus condiciones y sus antecedentes.

¿Cómo tratar la disfunción eréctil?

Es importante tener en cuenta que esta condición puede ser tratada a cualquier edad en la que se presente. Hoy en día, es más la cantidad de hombres que optan por ponerse en tratamiento al tener los síntomas de la DE, y de esta manera han mejorado y conseguido tener de nuevo una vida sexual normal.

Anteriormente, eran los médicos urólogos quienes se facultaban el tratar la enfermedad, debido a que ellos se encargan de los problemas en las vías urinarias. En la actualidad, estos especialistas solo forman parte del 25%.

Generalmente, ahora es un equipo de médicos especialistas los que se unen para dar cura a esta afección. Expertos en medicina familiar en conjunto con psiquiatras, los urólogos y cardiólogos son los que poseen las mayores facultades para dar tratamiento a la disfunción eréctil.

Los medicamentos más comunes para contrarrestar los síntomas de la DE son, en primer lugar, la famosa “pastillita azul”, llamada viagra. Además, parecidos a ésta, el cialis y levitra también son píldoras que generan los mismos resultados, pero que poseen ciertas diferencias. Además, existen otros fármacos no tan conocidos.

Por otra parte, si se quiere tener resultados positivos y superar esta dolencia, es importante cambiar los distintos hábitos de vida que posiblemente causaron la disfunción eréctil.

Comer más sano, hacer ejercicios, dejar los vicios como el cigarro, alcohol o drogas serán factores importantes para realmente tener una mejora.

Prevención de la enfermedad

Ya que hay que hacer distintos cambios en la vida cotidiana para mejorar la disfunción eréctil, es mejor prevenir que lamentar. Realizar dichos cambios desde temprana edad es un elemento positivo para lograr un envejecimiento más saludable y evitar sufrir estas enfermedades.

Los ejercicios, la alimentación balanceada, la eliminación de vicios, el control médico y la revisión de las distintas medicinas que se están ingiriendo y que en un futuro pueden causar DE, son algunos de las prevenciones que los hombres pueden tomar en cuenta para alejar este padecimiento.

También, es recomendable que los hombres al acercarse al piso de los 40 años de edad tengan revisiones con psicólogos, pues la disfunción eréctil suele darse por algo mental. Debido a esto, la relajación, la aceptación de sí mismo y una vida sexual frecuente y satisfactoria para el hombre son puntos en los que siempre deben estar atentos e intentar no caer en depresiones, estrés o relaciones tóxicas.

La disfunción eréctil, a pesar de ser una enfermedad preocupante para quienes la padecen, no es un mal que no tenga solución. Lo importante es que el paciente se sincere y acuda a tratamiento para ponerse bajo el control de un médico y así poder reestablecer su vida y mantener un mejor estado emocional y físico.